Una Ciudad Amurallada cargada de riqueza

Con mil y un callecitas pintorescas, llenas de casas una al lado de la otra, diferente colores y materiales como piedras y ladrillos y balcones de madera, Cartagena es un lugar perfecto para caminar y respirar historia, comer delicioso y visitar tiendas y boutiques variadas y de la mejor calidad.

 

Y es que no es cualquier ciudad que embarga tanta historia dentro de su muralla. Esta fue de suma importancia en la época de la colonización de America. Fue un punto estratégico para los españoles, pues por ahí pasaban todas las riquezas que iban para Europa. Fue una ciudad muy bien construida y muy bien cuidada. Si bien es cierto la ciudad entera es un punto icónico, el Castillo San Felipe, el Monasterio de la Popa y la Torre del Reloj son lugares que vale la pena visitar. Estos están cargados de historia y anécdotas y una energía que provoca sacar la camara para capturar cada esquina.

 

Desde Costa Rica, un par de vuelos cortos llevan al aeropuerto, adonde los visitantes son recibidos desde la puerta del avión con una calida brisa de mar. Cualquier taxi hace el transporte hasta el hotel o destino de hospedaje por un corto recorrido a un precio razonable.

 

En Cartagena hay un par de hoteles de mayor tamaño como el Charleston (Santa Teresa) o el Sofitel Santa Clara, pero la mayoría de los hoteles son pequeños y llenos de detalles. Son casas antiguas que han sido renovados para convertirse en hoteles. Algunas casas son alquiladas en su totalidad para albergar grupos más grandes. Cada hotel cuenta con su encanto, están llenos de vegetación, arte y rincones llenos de detalles e historia. Algunos de los más sonados son el Movich, Estancia de Mantilla, Casa Pestagua, Armería real, Casa Coliseo y Boutique Silvia Tcherassi.

 

Y para comer, ganan sin duda los mariscos, los grandes protagonistas de cada restaurante. Son el regalo directo de la costa. Sobran las diferentes presentaciones y combinaciones. El Boliche es una excelente opción para disfrutar de un maravilloso ceviche al almuerzo. Juan del Mar ofrece delicias para todos los gustos. También es posible comer todo tipo de comida internacional como en el restaurante Vera del Hotel Silvia Tcherassi,  Café Alma, Carmen, o italiana. Hay un par de lugares de comida argentina (Marzala y Quebracho). A la orilla de la costa con una vista muy linda está Café del Mar. Un clásico con música alegre en vivo es La Vitrola. Sobran los lugarcitos acogedores para tomarse un buen café en buena compañía de alguien más o de un buen libro. Lugarcitos para tomarse una buena copa de vino o un gin-tonic hay muchos. El Baron es esquinero, pequeño y construido en piedra, antiguo pero con un aire cosmopolita. En cada esquina están las características fruteras atendidas por sonrientes señoras que nos solo ofrecen las mejores frutas tropicales, sino las llevan en la cabeza con una facilidad asombrosa. No puede faltar el famoso pan de bono, calientito y relleno de queso, la merienda ideal mientras se pasa de una calle a otra. Para los más dulceros, las heladerías y paleterias son la mejor opción para pasar escogiendo uno o varios de la extensa variedad de sabores. Que mejor manera de saborear la ciudad y combatir el calor?

 

Y resulta que muchas de estas construcciones pintorescas e historicas nos podemos encontrar con tiendas repletas de bellezas propias del lugar, prendas exclusivas de alta costura y diseñadores conocidos, y articulos de todas partes del mundo. Casa Chiqui es una que no pueden perderse, asi como El Centro Artesano para bellezas propias de la zona. Las tiendas de playa como Entreaguas, Maaji, Agua Bendita y Aqua Rose están repletas de prendas de la mejor calidad, colorido y diseño. Aquí el reto es lograr decidir que escoger entre tanta opción. Y para cosmeticos, la tienda de productos cosmeticos artesanales Loto del Sur es una parada obligatorio. ¡Solo entrar y respirar el delicioso olor a verbena vale la pena!

 

El Centro Historico de Cartagena se disfruta caminando, saboreando cada esquina y cada experiencia que la ciudad amurallada tiene que ofrecer, asi que es importante que lleven zapatos comodos. La maleta tiene que incluir ropa ligera pero bonita. Es una ciudad adonde la gente viste bien, para pasear por las calles y para ir a los restaurantes. Si tienen suficientes dias, vale la pena tomar un paseo en lancha a Baru o a las Islas Rosario. La bahia se puede disfrutar a toda hora, ya sea en el día tomando el sol o en la noche tomándose una copa y absorber la belleza que este maravilloso lugar tiene que ofrecer.

 

Si no conocen, ya saben, es hora de ponerlo en la lista para celebrar una ocasión especial, descansar o disfrutar de una escapada con su pareja o amigos. Y como siempre, ¡nos cuentan que les parece todas nuestras recomendaciones!